Sin título-1

Posted On junio 26, 2015 By In BLOG, COMUNICACION, MARKETING And 2693 Views

Datificación: abrazando el desorden

Datificación: abrazando el desorden

Ni el mundo ni el futuro es ya lo que solía ser: inconmensurable. Es cierto, todo está accesible y el tiempo real se superpone, apenas sin notarlo, al espacio real. Podemos leer noticias de cualquier parte del mundo en cualquier momento si tenemos las habilidades necesarias con la tecnología y los idiomas. Nada más. Esto era inimaginable apenas hace unas décadas. La mala noticia es que toda esa información es un caos.

La tecnología -por mucho que les pese a los tecno-utópicos y sus actualizaciones- no reduce las fricciones sociales, ni nos hace más democráticos, ni participativos, ni revolucionarios, ni es una palanca de emancipación, ni nos hace más libres. Sólo nos da más posibilidades de elegir entre opciones que tienden al infinito y nos impone ser más productivos. Lo primero genera muchos estrés cognitivo; y lo segundo deja en el camino a muchos grupos de población. Algo de lo que ni siquiera se van a librar los (pseudo llamados) nativos digitales porque el uso de la tecnología no es equivalente a su utilización productiva. Creer que los nativos digitales tienen una ventaja competitiva por haber nacido cuando ya existía Internet, es como creer que mi generación la tenía con la anterior por haber crecido con la televisión en color. Lo que es la misma ingenuidad de fondo que suponer que por ver muchos documentales en la televisión sobre el Boson de Higgs uno acabará siendo físico teórico.

Internet ha traído su propio accidente además de cambiarnos la vida por completo: la confusión y muchos datos que crecen a una velocidad exponencial. La solución inevitable es prepararnos para abrazar el desorden con normalidad, como un signo de los tiempos, o con fatalismo pero sin tragedia. Ese desorden es la necesidad que crea el mercado del Big Data. Aunque el problema del Big Data, no hay dudas, es siempre el Big y que los errores se pueden producir a una escala también mucho mayor que nunca antes.

¿Por qué aparece el Big Data como la solución a la necesidad que crea un mercado donde antes no existía? No por el exceso de información sino por la carencia de recursos para capturar, filtrar, guardar, procesar y analizar la información que se produce casi sobre cualquier tema relevante a una escala sin precedentes; y a la que tenemos una facilidad de acceso también sin precedentes.

El gran reto ante nosotros es la necesidad y consecuencias de estar convirtiendo todo en datos. Estamos datificando la realidad. Esto es, que la realidad sea capturada a través de ingentes cantidades de datos. Tradicionalmente la extracción de conocimiento de la realidad se ha hecho por muestreo y asumiendo la ficción de que si la muestras son muy exactas se puede extrapolar cualquier cosa al total del universo. Todo el foco ha estado puesto en la exactitud de la muestra. Las mayores decisiones se han tomado y toman sin pánico con pequeñas muestras. Por ejemplo, los continuos fracasos de los sondeos electorales no hacen cambiar los sondeos basados en muestreos cada vez más reducidos y peor hechos. Un método que se inventó hace ya siglos y perdura hasta hoy, nos rodea de forma ineficaz. Cuando nuestra capacidad de medir es limitada nos concentramos en lo que es posible o más fácil medir (p.e. los pocos miles de audímetros del EGM) cuando se podría medir el universo entero. El muestreo es una herramienta para épocas de escasez de información, lo que no parece ser el problema de nuestra época.

Datificar la realidad significa ponerla en un formato que permita ser analizada pero además de las limitaciones técnicas, lo que tiende a ser ignorado son los límites de quién la analiza como si fuera un estándar. El segundo límite después del operativo es el analista, no hay dos iguales de buenos y muchos igual de deficientes. Los datos no hablan por sí solos, nosotros los cargamos de singificado. Siempre va a ser necesaria una persona, bien formada y con determinadas capacidades, para poder hacer un buen análisis y extraer conclusiones correctas para tomar decisiones acertadas tras usar una tecnología adecuada.

Los datos nunca hablarán por sí solos. Tenemos el reto de abrazar el escenario de caos de la generación de datos, de abordar nuevas formas de comprender la realidad que exigen que nos sintamos más cómodos con cómo es la realidad de verdad, plena de desorden e incertidumbre. Y abandonar cómo recreamos la ficción de que sea esa realidad, a partir de técnicas cada vez más obsoletas, de muestras disminuidas de la misma. Esto va, en definitiva, de adaptación y supervivencia; y no de nativismos digitales o definiciones simplistas generacionales. En especial, porque el ruido parece estar creciendo más rápido que la señal.

Post publicado originalmente en

ATC para post

creative_commons

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading Google+ Comments ...
Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: